Hubo un momento en que las luchas internas de los independentistas presagiaban un tripartito como alternativa al procesismo que ya había durado diez años. Y a pesar de los vetos cruzados entre PSC y ERC, los agresivos negociadores de Junts per Catalunya (JxCat) para formar gobierno allanaron el camino para una alianza de izquierda que incluía En Comú Podem.

Pero la pequeña diferencia de votos entre Esquerra y los neoconvergentes, junto con los temores atávicos de los republicanos de ser tildados de “traidores” impidieron ese pacto al que sectores del partido no renunciaron. Un pacto, sin embargo, que hoy parece poco probable. La ampliación de El Prat, la tu procesas y privatizaciones en el sector se enfrentan a estos tres partidos.

Y es que las relaciones entre socialistas, comunes y republicanos están actualmente más enrarecidas que nunca.

Presupuestos

El nuevo veto de Pere Aragonès negociar los presupuestos de la Generalitat para 2022 con el PSC muestran hasta qué punto el procesismo todavía pesa en las políticas del presidente. El líder republicano, que mantiene su compromiso de diálogo con el Gobierno español, quiere, sin embargo, pactar las cuentas con la CUP, que, a su vez, amenaza con romper con ERC si no se avanza en la implantación de la república catalana. . Salvador Illa, jefe de la oposición, ha tendido la mano al presidente catalán, como hizo en los fallidos presupuestos de 2021, a los que Aragonès dimitió sin demasiadas explicaciones. Pese a la crisis sanitaria y económica, Esquerra parece no tener prisa y Cataluña está arrastrando sus presupuestos 2020 que la pandemia rápidamente desfasó.

Ese año fueron los comunes los que salvaron los presupuestos al acordar con Aragonès, entonces vicepresidente económico, una reforma fiscal que incrementó la presión fiscal con miras a las políticas sociales. JxCat, que entonces presidía la Generalitat, confesó que ese no era su modelo de país. Desde entonces, los neoconvergentes nunca han aclarado cuál es su política fiscal, que ahora está dirigida por el exlíder de La Caixa. Jaume Giró, Ministro de Economía.

Los comunes, ofendidos

Jessica albiach, líder del grupo parlamentario de En Comú Podem, aseguró entonces que este pacto presupuestario era la primera piedra de un tripartito de izquierda. Pero los comunes no perdonan que, durante las negociaciones para formar gobierno, Aragonès jugara con ellos para presionar a JxCat. El republicano anunció solemnemente que rompía con sus antiguos socios a favor de un pacto con la confluencia de la izquierda.

“El Gobierno de transformación prometido por Pere Aragonès es un Gobierno de dimisión porque es consolidar las políticas de recortes y privatizaciones del exconsejero Boi Ruiz (CiU) ”, dijo ayer el portavoz de En Comú Podem, David Cid. Lo hizo en relación a la negativa del Ministro de Salud, Josep Maria Argimon, para dar cumplimiento a una resolución parlamentaria que exigía la desprivatización del 061 y el transporte médico no urgente.

¿Política de transformación de izquierda con JxCat?

“Ya advertimos que era imposible impulsar políticas de transformación de izquierda y ambientalistas de la mano de Junts per Catalunya”, agregó el Cid.

Republicanos y procomún ya chocaron el año pasado cuando el presidente intentó, sin éxito y tras un tortuoso proceso, aprobar en el Parlamento la llamada ‘ley Aragonès’ -la ley de contratos de servicios a las personas-, porque a juicio de En Comú Podem y de diversas entidades sociales, consolidó la privatización de los servicios públicos básicos.

Los comunes tampoco están pasando por un buen momento en sus relaciones con el PSC por el proyecto de ampliación del aeropuerto de El Prat, que apoyan los socialistas, pero el partido Albiach no por las consecuencias ambientales que, advierten, puede generar. . Estas discrepancias se han visualizado especialmente en el Ayuntamiento de Barcelona, ​​donde los socialistas gobiernan junto a la alcaldesa Ada Colau. Precisamente ayer, refiriéndose al compromiso de Illa de afrontar el cambio climático tras una visita a las comarcas tarraconenses afectadas por el grave incendio de este verano, Albiach lanzó esta burla. “Totalmente de acuerdo. Primer día: no ampliar el aeropuerto de El Prat”.

Mesa de diálogo

Por su parte, el PSC se ha convertido en el principal partido de la oposición tras ganar las elecciones del 14F, pero sin mayoría parlamentaria. Los republicanos se deben a su alianza independentista, donde sufren la presión diaria de JxCat y CUP para liberar el peso de la Mesa de Diálogo con un Ejecutivo español que nunca otorgará la amnistía y el referéndum de autodeterminación que exige el Gobierno. Dos años es el plazo que se le ha dado a este otro tripartito, en este caso secesionista, para monitorear los avances en la implementación de la república. Pero cupaires y neoconvergente abogan por un plazo aún más corto. ¿Nuevo avance electoral? ¿Tripartito de izquierda en ciernes? Han pasado muchas cosas desde entre 2003 y 2010, PSC, ERC e ICV unieron fuerzas para acabar con la hegemonía de CiU. Internamente, estos partidos también han sufrido grandes cambios.