A partir de hoy comienza el Gobierno de recuperación, un Gobierno de mujeres y hombres para superar por completo la peor calamidad vivida por la humanidad en décadas y aprovechar una oportunidad excepcional para construir una España mejor ”.

Es así como el presidente del Gobierno vendió la mayor remodelación de su Ejecutivo el 10 de julio. Poco más de un mes después, se ha visto que todo era humo y Agosto y una foto en alpargatas han dejado claro que Sánchez está políticamente descalzo, sin un plan para España y con un Consejo de Ministros donde hay más de la mitad y en el que muchos no se apoyan.

“Necesitábamos recargar nuestras baterías y rejuvenecer”, dijo con orgullo Sánchez hace apenas 41 días.. En ese tiempo, tres crisis consecutivas han dejado claro que este gobierno de dos almas no funciona, que hay ministros como Marlaska que son un problema constante y otros, como Garzón, un jarrón intocable cargado de asesores y gastos inútiles.

Y además, como mal endémico que afecta a todos los gobiernos de España, sean azules o rojos, la comunicación es un auténtico desastre que amplifica y alimenta los problemas.

Poco después de la remodelación del Ejecutivo que iba a permitirle a Sánchez enfrentarse al resto de la legislatura sin más preocupación que gestionar el maná de los fondos europeos Como arma principal para superar unas encuestas que hoy se alejan del sueño de repetir en Moncloa, la tarifa eléctrica llegó a sacudir el ferragosto español.

Mientras los españoles sufrieron la concatenación de registros históricos en el precio de la tarifa eléctrica Al calor de la ola de calor y las empresas eléctricas vaciaron los pantanos para poner las turbinas con la pólvora del rey -el agua descargada- y producir energía en el momento en que era más cara, el Ejecutivo mareó a la perdiz con una intervención del ministro de la rama que debe calmar los espíritus.

El inefable Teresa Ribera -Ascendió a vicepresidente en la reorganización de ‘salvar’ en julio: tomó varios días hablar y, cuando lo hizo en la SER lo estropeó. En el PSOE se pusieron las manos en la cabeza: tras varios días preparando la intervención, acabó apoyando a una eléctrica pública -reivindicación de sus socios de Podemos-, una idea que apenas unas horas después fue descalificada por la vicepresidenta. Nadia calviño.

Alberto Garzón, ese ministro que cuando habla se levanta la carne – aún resuenan los gritos de su compañero Luis Planas en el Ministerio de Agricultura cuando IU pidió detener el bife, el que en su boda puso solomillo a la parrilla para 270 invitados– Decidí que era mejor no decir nada sobre la luz y dejar el foro. Total, es solo el ministro de Consumo y le alcanza para haber salvado la cabeza y la de los 579 empleados de su ministerio en la remodelación de julio.

“Si no estuvieran en el Gobierno, estoy seguro de que Podemos ya estaría protestando en la calle”, aseguraron fuentes socialistas Vozpópuli. La factura de la luz no para de aumentar, y este viernes alcanzó el segundo récord más alto de la historia al marcar el 117,14 euros el megavatio hora. La trepidante subida de estas semanas ya se ha comido la única medida real que ha tomado Sánchez: bajar el IVA del 21% al 10% hasta diciembre y suspender temporalmente el impuesto a la generación. Y las previsiones son que sigue subiendo a un pico de al menos 125 euros en noviembre, según el mercado de futuros financieros. Casi nada.

Con la luz encendida y Calviño enmendando a Ribera por apoyar a una empresa pública de electricidad; con Podemos enfrentando a Marlaska por escrito con el Mena, Kabul explotó al único ministro que parecía mejorar la desastrosa gestión de González Laya ”

Con la luz encendida y sin perspectivas de apagarse, otro tema ha destapado el enfado interno en el gobierno de coalición entre el PSOE y los ‘intocables’ de Podemos: la mena marroquí. El Ministro del Interior, Big Marlaska, devuelve los menores y trata de vaciar el bulto culpando a Ceuta. La Justicia descubre un correo electrónico que deja clara su responsabilidad y la parte morada del Ejecutivo, por escrito y con la ministra Belarra, saca los colores y pide frenar las devoluciones.

El ministro ha acumulado desde su nombramiento un rastro de controversia, desde la destitución de Pérez de los Cobos y su marginación cuando la justicia le ha dado la razón, el ascenso del polémico comisario Lenín, el constante acercamiento de los presos de ETA todos los viernes, la incapacidad para frenar la incesante llegada de embarcaciones, el fiasco de la cierre de la investigación sin ningún avance de los sobres a balazos en 4-M o el compra de una cinta de correr por 2.800 euros para la casa del ministro … Tampoco se eliminó en la crisis de julio, y hoy, solo seis semanas después, parece más caluroso que nunca.

Y para rematar este verano inclemente para Sánchez y su gobierno –y para España-, Afganistán. Al único ministro que parecía haber traído nueva energía, José Manuel Albares, vetado y enviado a París por Iván Redondo en su día, que estaba arreglando el lío montado por la desafortunada González Laya y su negligente equipo – Su mano derecha ya está acusada de la entrada ilegal de Ghali, el líder del Polisario, en España – ha estallado la crisis de los talibanes.

Llegamos tarde, como siempre y con la imprevisibilidad que ahora denuncia el mayor sindicato extranjero, pero al menos, hay servidores públicos que saben lo que eso significa: servir. El embajador Gabriel Ferran, cesado el 3 de agosto un mes antes del final de su mandato y en el cargo, ha permanecido allí con su segunda legación, Paula sanchez, y 17 miembros del GEO y de la UIP para intentar sacar a todos los colaboradores que en algún momento trabajaron con España.

Sánchez, mientras España pasaba sin solución de continuidad del ritmo a la lucha por la mena y la histórica caída de Afganistán en este verano que vivimos peligrosamente, era sordo a las peticiones no solo de la oposición – también de las propias filas socialistas – de imitar a otros líderes mundiales –de Macron a Trudeau al decepcionante Biden– e interrumpa sus vacaciones en La Mareta, un regalo de Hussein de Jordania al ahora rey emérito ‘exiliado’ que no está disgustado en Moncloa …

Sánchez prefirió permanecer impávido en el palacio. Y el equipo de comunicación del presidente solo consideró oportuno correr la voz en Twitter. una imagen en su oficina improvisada donde destacaban unos zapatos de verano o alpargatas igualmente impactantes. “Una pena que los medios hablen de alpargatas”, dijeron en el Gobierno, pero los pies del presidente fueron convenientemente censurados en fotos oficiales que luego fue estrenada por Moncloa. Ellos también lo encontraron impactante después. Los pies (y las alpargatas) desaparecieron.

Iván Redondo y alpargatas

Como ha señalado el exdirector madrileño de Cs y hoy independiente, Marta rivera, “Si el presidente del gobierno hubiera interrumpido sus vacaciones ante la peor crisis internacional de los últimos tiempos y estuviera trabajando en su oficina, nadie se hubiera fijado en sus zapatos”. Pero aun para eso, la crisis de julio no solo ha servido de nada sino que ha agravado la situación: no pocos de los que rodearon a Iván Redondo dicen hoy en las esquinas que “Con Iván, esto nunca hubiera pasado”.

La crisis de gobierno del 10 de julio fue inútil Salvo para demostrar que hay una parte ‘intocable’ y enfrentada a muchos de los ministros del PSOE –Calviño, Marlaska, Escrivá-; que otros se han salvado el cuello a pesar de su mala gestión -Ribera o el propio Marlaska- y que incluso la comunicación y la coordinación han empeorado tras la defenestración de Redondo. Y además, el presidente no está dispuesto a hacer ningún sacrificio personal. La imagen de las ‘alpargatas’ de Sánchez resume cómo ha sido este verano: el rey está descalzo y España, desnuda y al aire libre. Y en otoño, con el fin de la ERTE, hará mucho frío …