Actualizado: 27/08/2021 12:51 PM

¿El enemigo en casa? Marta Rovira, La secretaria general de ERC -fugitiva de Justicia-, se ha enfrentado a las críticas de Junts per Catalunya y CUP a la Mesa de Diálogo que defiende su compañero de partido, Pere Aragonès. Pero lo ha hecho modificando esa forma de resolver el conflicto. Asegura que es “una mesa para negociar un conflicto político”, no “una mesa para el diálogo”. Pues el republicano entiende que, con esa nomenclatura oficial, se rebaja la posición del Gobierno.

Después de que los socios de Aragonès aseguraran que no se fían de esta vía de negociación, defendida por el presidente de ERC, Oriol Junqueras-, Rovira ha advertido que “cada vez que usamos esta terminología, ‘mesa de diálogo’, creo que bajamos y bajamos el precio de la posición del Gobierno. No queremos que el Gobierno vaya a esta mesa de negociación solo para hablar, para Diálogo ahora para pasar el tiempo. Lo que defendemos es que el Gobierno presenta el conflicto político ”, ha argumentado en una entrevista en Catalunya Ràdio. Por ello, ha pretendido referirse a ella como una “mesa de negociación de un conflicto político”.

¿Por qué hacemos el trabajo del gobierno?

El líder republicano cree que el Gobierno quiere “escapar” de la negociación del “conflicto político” y, en cambio, centrar el debate en la “gestión ordinaria” del autogobierno; por ejemplo, con inversiones en infraestructura.

“¿Por qué los independentistas le hacen el trabajo al Gobierno español y, en lugar de hablar de una mesa de negociación del conflicto politico, ¿estamos hablando de una mesa de diálogo? Eso es lo que quiere el Gobierno “, criticó. Según Rovira, la negociación que comenzará cuando los dos gobiernos se reúnan en la tercera semana de septiembre tiene dos posibles” salidas “. Una, la más “lógica” a juicio de Rovira, es que los dos ejecutivos acuerdan realizar un referéndum de autodeterminación y una amnistía para todas las “represalias”.

La otra, si no se llega a un acuerdo, es que el independentismo gane “legitimidad” internacional para abrir una nueva etapa, que en el pacto de investidura entre ERC y la CUP se define como un “ataque democrático”, que el Secretario General de los republicanos no ha explicado en qué consistiría.

En cualquier caso, destacó Rovira, Lo que hay que evitar es que el Gobierno imponga su terminología y su agenda, ya que esto podría significar sucumbir al “neo-autonomismo”.