Una investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza y el Medio Ambiente de la Guardia Civil, la Gendarmería francesa y Europol ha puesto la mira en “el principal comercializador español” de frutos secos, Pistachos del Sol, que presuntamente estaría produciendo “un falso pistacho ecológico”, según a fuentes que han participado en las investigaciones.

El caso, que aún se encuentra en fase de investigación, analiza un posible fraude alimentario al consumidor al procesar y comercializar pistacho normal como pistacho ecológico. Como se comercializa en Europa, principalmente en Francia, hay casos abiertos investigados por la Gendarmería francesa y la Seprona española, con la ayuda de Europol.

Hay más de 70 personas investigadas y / o imputadas y la investigación ha extendido los delitos a falsificación de documentos oficiales y blanqueo de capitales, lo que puede derivar en penas de prisión de más de 10 años.

Las investigaciones han sido declaradas secretas tanto en España como en Francia, y se han registrado más de 10 lugares entre los dos países. El efecto de la supuesta estafa es relevante en varias dimensiones: el precio que pagan por sus cultivos a los agricultores de esta empresa es muy superior a su competencia y crea una distorsión del mercado agroalimentario, además de desalentar a los agricultores ecológicos.

España tiene una posición muy destacada en Europa por su agricultura y sus productos ecológicos, ya que son los mejor pagados y repercuten en el esfuerzo e inversión de otros agricultores. Además, esta situación puede afectar a la marca ecológica de España a todos los niveles.

También tiene implicaciones para la salud pública, ya que muchas personas alérgicas diagnosticadas y personas con dietas especiales no pueden consumir productos convencionales, especialmente pistacho, ya que requiere una gran cantidad de tratamientos fisicoquímicos de alta persistencia y una fuerte trazabilidad en la cadena alimentaria.

Por otro lado, los agricultores pueden estar firmando los contratos para la próxima temporada, teniéndolos en exclusiva y con sus cultivos hipotecados, sin conocer realmente esta situación.

Al no poder cambiar de operador agrario, sus líneas de crédito y su capacidad financiera pueden quedar bloqueadas ante los tribunales, ya que es posible que haya millonarios daños civiles y penales tanto en España como en Francia, aunque se espera que cada uno El país donde se ha vendido este producto se suma a las demandas y acciones legales, especialmente donde el volumen ha sido relevante, como Inglaterra, Alemania, Suiza y los Países Bajos.

Larga investigación

La Guardia Civil lleva un tiempo trabajando en este tema y, en un comunicado oficial, ha destacado que, “en el marco de la operación Pevera, ha detectado una empresa que se dedicaba a la producción, distribución y venta de productos supuestamente ecológicos. pistachos con una marca que no cumplía con esos requisitos ”.

La operación, que se inició en 2019 y con la colaboración de Europol, ha dado lugar a la investigación de 14 personas en Ciudad Real, Madrid y Málaga. En estas provincias, Seprona ha intervenido los pistachos recibidos por diversas empresas con “un uso fraudulento de certificación ecológica”.

La Guardia Civil estima que los beneficios obtenidos con este engaño son superiores a los seis millones de euros. Con esta supuesta práctica fraudulenta, hicieron que la rentabilidad económica se elevara entre un 60 y un 80% por encima del valor real del producto.

La Guardia Civil detectó una mezcla de pistacho ecológico con pistacho convencional a raíz de informes de laboratorio en los que se encontraron compuestos químicos plaguicidas como “glifosato” o “clorato”, haciéndolo incompatible con el proceso de agricultura ecológica.

La “principal comercializadora española se dedicó a distribuir estos pistachos sin los requisitos establecidos por el sector, y sin ningún tipo de garantía en la certificación ecológica”. Así se perdió la trazabilidad del producto, constituyendo un verdadero fraude alimentario para el consumidor, que compraba el producto “hasta 3 y 4 euros el kilo más caro”.

Gracias a la colaboración de Europol y las autoridades policiales francesas (Gendarmería Nacional Francesa), los agentes pudieron saber que el producto podía venderse en Francia.

La colaboración del Juzgado de Instrucción nº 1 de Manzanares y el Juzgado de Meyreuil (Francia) fue fundamental para la aplicación de la Orden Europea de Instrucción y registros de la principal distribuidora tanto en España como en el país vecino. La investigación conjunta demostró el modus operandi de la empresa española y su posterior venta a nivel europeo. En Francia, el procedimiento sigue abierto.

Por su parte, Pistachos del Sol remitió un comunicado en el que asegura que “la empresa procesa y comercializa pistachos ecológicos en estricto cumplimiento de la normativa europea de producción y comercialización ecológica y que actualmente se encuentra en proceso de implantación de la norma de calidad IFS, Certificación de los más altos estándares de calidad En Pistachos del Sol seguimos trabajando con nuestros proveedores y clientes para seguir impulsando el desarrollo del sector del pistacho español ”.