Faltaban pocos, y los que sí pudieron celebrar la victoria de Osasuna en la octava jornada de Liga, con el campo casi lleno, sin restricciones de aforo. Fue en el descuento, que más se celebra por la afición, y por los futbolistas, por supuesto, que estallaron de alegría cuando, en el minuto 91, Manu Sánchez cabeceó el envío de Cote, que tenía muy poco en el campo y Había salido por eso, y hundió al Rayo Vallecano, que hasta ese momento había manejado hábilmente los tiempos de los partidos.

Osasuna

1

Herrera, Nacho Vidal, David García, Unai García, Manu Sánchez, Lucas Torró (José Ángel, min.85), Brasanac, Jon Moncayola (Oier, min.80), Kike García, Rubén García (Chimy Ávila, min.66) y Roberto Torres (Javi Martínez, min.66)

0

Relámpago

Dimitrievski, Saveljich, Catena, Fran García, Balliu, Ismaila Ciss (Óscar Valentín, min.71), Isi (Baby, min.87), Álvaro García, Comesaña (Unai López, min.87), Trejo (Sergi Guardiola, min. 56) y Falcao (Randy Ntekja, min.56)

Metas 1-0 min. 90: Manu Sánchez.

Árbitro Mario Melero López

Tarjetas amarillas Balliu (min. 4), Trejo (min. 31), Falcao (min. 40), Lucas Torró (min. 44), Javi Martínez (min. 75) y Chimy Ávila (min. 94)

Andoni Iraola, que maneja un equipo alegre y atrevido, no quiso que el partido de El Sadar ante Osasuna se convirtiera en ida y vuelta, que es lo que le gusta a su rival, y de lo que saca mucha ventaja, además de que intentó contener a sus anfitriones. . Pidió cautela a sus jugadores, que dejaron la iniciativa a los rojillos. Que inventen, fue la consigna de Unamuni del técnico guipuzcoano, que como futbolista vistió los mismos colores que Pichichi, el sobrino nieto del escritor bilbaíno. Todo se pega.

El Rayo guardó la ropa, aunque se estiró cuando la situación lo requería, pero basó su trabajo en controlar los ataques de Kike, una de las seis garcías que poblaban el césped. Cuatro para Osasuna, dos para los Rayistas, por eso es el apellido español más repetido. El delantero manchego de la selección navarra es una pesadilla para los defensas. Se estrella y se estrella, pero también controla, abre las alas, busca espacios y noquea sus marcadores, por lo que necesita una vigilancia constante. Cuando no lo hace, puede ser letal. A los 21 minutos le faltó ángulo para batir a Dimitrievski, cuando tras un robo en el centro del campo, se plantó ante el portero en cuatro zancadas. Fue lo mejor que tuvo Osasuna en la primera parte, en la que envió con el balón, pero se enredó en la telaraña del Rayo, que siguió las instrucciones de Iraola.

Todo fue igual después del descanso. Osasuna cubrió mucho campo pero sin presionar, aunque Torró supo anotar en un disparo que pegó en la pierna de un defensor, se envenenó y casi sorprendió al portero rayista.

Los dos equipos modificaron su andamio a medida que pasaban los minutos, pero no su esencia. Falcao, que pasó desapercibido, abandonó el campo en el minuto 57. No había tenido el aporte que necesita para poner en práctica su especialidad, el tiro. Le sustituyó Guardiola, que no mejoró el panorama ofensivo del Rayo. En Osasuna entró Chimy Ávila, para enredarse en las inmediaciones del área con Kike García, pero los cambios hicieron languidecer el juego, que caminaba hacia un empate a cero cuando, ya en el descuento, el balón llegó a Cote, quien con la pierna izquierda Pone un buen centro en la zona. Las marcas persiguieron a Kike, que no llegó a la subasta, y a Chimy, pero no tanto a Manu Sánchez, que se lanzó casi a ras de suelo para rematar de cabeza y llenar de alegría la grada de El Sadar, llena tanto tiempo después.

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