Los maquinistas rechazan el Transferencia de rodalies. La huelga de los trabajadores de Renfe, convocada por el sindicato Semaf, este jueves provocó graves alteraciones en los servicios de cercanías y obligó a la cancelación de más de 300 trenes. Los motivos de la paralización se limitan a la demanda de “mejorar la calidad del servicio” y “aumentar la frecuencia de los trenes”. Pero la realidad es que lo inminente transferencia de cercanías y los convoyes de autonómicos a la Generalitat preocupan a los empleados del principal operador ferroviario de España. El trasfondo es puramente político.

El Secretario General de la Vicepresidencia y Políticas Digitales y Territorio de la Generalitat, Fuente Ricard, aprovechó el “caos” provocado por el incumplimiento de los servicios mínimos -por parte de los conductores notificados para cubrirlos, según el operador ferroviario- para presionar con el reclamo de la Transferencia “inmediata” de Rodalies. La mano derecha del vicepresidente, Jordi Puigneró (JxCat), fue víctima de “el mal servicio que los ciudadanos de Cataluña reciben de Renfe”. Nada más lejos de la verdad, si se tiene en cuenta que el 70% de los incidentes de Rodalies -salvo en este día de huelga- se deben a que las infraestructuras de Adif requieren una importante inversión en su modernización, contemplada en el Plan Rodalies 2020-2030.

Los maquinistas rechazan la transferencia

El secretario general de Semaf, Juan José García Fraile, ha asegurado Crónica global que la huelga se debe a un “Problema de calidad ferroviaria”. Esto, en ningún caso, se solucionaría con un traspaso de la gestión completa de cercanías en Cataluña a la Generalitat. El representante sindical ha recordado que desde el acuerdo por el que se traspasó la gestión de la red de radio corta a la Generalitat de Catalunya “No hemos sido convocados” para integrar la mesa de transferencia ferroviaria.

La entrada a la estación Paseo de Gràcia, en Barcelona, ​​con gente esperando para entrar en la estación que se ha derrumbado con gente en los andenes / CARLOS MANZANO - CRÓNICA GLOBAL

Entrada a la estación Paseo de Gràcia, en Barcelona, ​​con gente esperando / CARLOS MANZANO – CRÓNICA GLOBAL

Fuentes de la industria familiarizadas con el tema han explicado a este medio que el principal obstáculo radica en la modificación del modelo de pago por transferencia para cubrir el coste del servicio de cercanías en Cataluña por parte de la Generalitat. Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) 2020-2021 han incluido que este concepto se haga directamente a la Generalitat, y no a Renfe, para cubrir el los gastos de explotación por Rodalies. Un hecho que podría encender aún más la controversia entre los maquinistas que se niegan a ir a FGC “sin razón”, según García Fraile, y los deseos de Fuente para lograr ferrocarriles como “infraestructuras estatales” independentistas.

FGC, incapaz de enfrentarse a Rodalies

Los maquinistas, dirigidos por Semaf, sufren la Discapacidad FGC para mantener la red Rodalies en la comunidad. De hecho, cuando se realizó la transferencia de la línea Lleida-La Pobla de Segur, Los trabajadores de Renfe se negaron a incorporarse a la empresa ferroviaria catalana. Además, las diferencias en el modelo de explotación entre ambos operadores, siendo la Generalitat un sistema más cercano a un metro.

Un tren de Rodalies en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

Un tren de Rodalies en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

FGC opera y dispone de talleres de mantenimiento para trenes de ancho métrico (línea Llobregat) y ancho europeo (Vallès), mientras Renfe utiliza el ibérico en toda la red de Rodalies. Es imposible que la empresa catalana sustituya al ferrocarril español a corto y medio plazo, ya que no dispone de la infraestructura necesaria para hacerlo, ni de material rodante ni de las normas de los carriles por los que circulan los convoyes.

Los maquinistas mantienen sus afirmaciones sobre las tonterías incubadas durante años por Fuente, eso obligaría a una reorganización de los trabajadores. Consideran que verían modificó sus condiciones de trabajo y se pondrían al servicio de un sistema “de promoción de la república catalana” desde los convoyes, han asegurado las fuentes consultadas en el sector. Como se ha intentado hacer, argumentan, con el premio al operador catalán del Traslado aeropuerto Barcelona-El Prat. Nuevamente, un pulso político que ha llevado al caos en el funcionamiento del transporte público metropolitano en el primer día de la huelga de las ocho.