La Policía Nacional ya ha remitido al juzgado el informe completo de la investigación del joven que denunció haber sido agredido en el madrileño barrio de Malasaña., cuando en realidad fueron lesiones consensuales, y será la Fiscalía quien decida si está acusado de simular un delito.

Como se informó a Efe fuentes de la investigación de este jueves, Los agentes ya han enviado el informe completo a los juzgados de Plaza de Castilla con todos los detalles de la investigación y la confesión del joven.

El caso está pendiente de distribución entre los juzgados de instrucción de Madrid, según ha informado a Efe fuentes legales, pero en cualquier caso La Fiscalía deberá decidir si inicia la acción en su contra por simular un delito., siempre y cuando no se procese acusación popular en el caso.

En caso de no solicitar la imputación de la persona, se archivará el caso, según estas mismas fuentes..

De seis a doce meses en la cárcel

La simulación del delito, tipificada en el artículo 457 del Código Penal, contempla una multa de seis a doce meses de cárcel para la persona que, ante un funcionario, “Fingiré ser responsable o víctima de un delito penal o denunciar uno inexistente, provocando acciones procesales”.

Es diferente de la infracción de informe falso, ya que apunta directamente o culpa de un delito a una persona o personas específicas.

La investigación del caso, que ha suscitado un amplio debate sobre el aumento de los delitos de odio y la homofobia, dio un giro este miércoles, cuando ante la inconsistencia de su primera declaración, la Policía Nacional tomó nueva declaración del denunciante, quien confesó haber inventado el atentado.

Después de varias horas de interrogatorio, el niño se derrumbó y admitió que las heridas fueron mimadas mientras tenía relaciones sadomasoquistas con otras dos personas, con el que contactó a través de las redes sociales, en otro domicilio.

En su declaración afirmó que, cuando llegó a casa, su novio le curó las heridas y la instó a ir a un centro de salud.

En este hospital la enfermera que lo atendió le dijo que tenía que denunciar los hechos, porque llamarían la atención de la Policía Nacional sobre el crimen.

Por eso, para ocultar la infidelidad, Acudió a la Comisaría Central de Policía el domingo por la tarde para presentar una denuncia..

Desde entonces, la Policía Judicial Central y la Brigada de Información Provincial iniciaron las investigaciones analizando las cámaras en la calle Palma y tomar declaraciones de vecinos y comerciantes.

Sin embargo, estas investigaciones no dieron frutos ya que nadie había visto nada y en las cámaras no había un grupo parecido al que relataba el joven.

Esto motivó las sospechas de la policía, que pidieron colaboración a la víctima en numerosas ocasiones. Incluso investigaron a su expareja por si hubiera estado relacionado con los hechos.

Otro aspecto que generó más dudas entre los agentes es que Le preguntaron al joven por la ropa que vestía cuando fue agredido y afirmaron que se la había lavado después..

La Policía Científica intentó recolectar pruebas en el supuesto escenario del ataque pero no pudo lograr nada.

La Policía Nacional también se pondrá en contacto con las otras dos personas que participan en el acto sexual para corroborar la versión del joven y si las lesiones fueron realmente consensuales.