Juan Arena, expresidente de Bankinter, en una mesa redonda en 2015.
Juan Arena, expresidente de Bankinter, en una mesa redonda en 2015.Bernardo perez

Bankinter ha perdido la batalla con Hacienda por la desgravación fiscal de la indemnización pagada a Juan Arena por su cese como presidente en 2007. La entidad que dirige María Dolores Dancausa acordó pagar 14 millones, además de opciones sobre acciones, una pensión y otros condiciones, al que fue su presidente durante cinco años y estos gastos fueron descontados. La Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional decidió, en una sentencia dictada el pasado mes de julio y publicada ahora, que este costo para el banco no puede ser descontado porque la entidad no lo tenía estipulado como derechos de blindaje del contrato, por lo que entiende que se trató de una “donación remunerativa” que se otorgó voluntariamente. La entidad comentó que apelará la sentencia ante la Corte Suprema.

“A pesar de lo que diga el demandante”, Bankinter, “sin embargo, hay una animus donandi, porque la donación no impide que sea a cambio de los servicios prestados, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 619 y 1274 del Código Civil, sin que por ello desaparezca la liberalidad. Es la llamada donación remunerativa ”, termina la Audiencia.

La Sala de lo Litigio aclara que “no existía obligación, de acuerdo con los estatutos de la parte demandante, de indemnizar al expresidente, lo cual era, por tanto, exigible, en el caso de un contrato comercial, no laboral, y esto a pesar del acuerdo de la consejo de administración, por lo que dicha compensación debe calificarse de liberalidad ”.

Compensación por resolver su relación

Bankinter alega también, para justificar la deducibilidad de gastos, que hubo un pleito del expresidente para reclamar el importe adeudado por el contrato de liquidación, así como un trámite judicial que puso fin al pleito, “para evitar hablar de liberalidad”. “Sin embargo, no hay evidencia de que los montos reflejados en la demanda y transacción se ajusten a los que se pagaron”, concluye.

El 19 de abril de 2007 se hizo pública la salida de Arena y su reemplazo por Pedro Guerrero, quien permanece como presidente. Según la sentencia, abandonó Bankinter tras el pago de 13,93 millones “en compensación por la resolución de su relación con la entidad”, en la que trabajó durante 37 años. Se estableció el mantenimiento de los planes de opción sobre acciones otorgados en su calidad de consejero, así como el pago del monto correspondiente “en compensación por la extinción de los compromisos de pensiones contraídos por el banco con el interesado, luego de rescatar el fondo de pensiones”. constituida a su favor ”.

Además, existe el “mantenimiento indefinido del seguro médico en las mismas condiciones”, así como algunos servicios “en condiciones similares a las que se aplican actualmente, e indefinidamente” entre los que se encuentran seguridad, secretaría, automóvil y chofer “, incluidos los costos de mantenimiento, reparación, reposición, seguro y combustible del vehículo “.

Hacienda cuestiona que continuó como asesor

El contrato incluía las “facilidades de conexión a los sistemas de comunicación telefónica y computacional del banco”, y que la modificación de cualquiera de los servicios indicados debe regirse por las disposiciones del contrato de liquidación y liquidación “y debe ser consentida” por Arena, un gerente quien durante los años que estuvo en la entidad no tuvo fotografías suyas porque quería permanecer en el anonimato. Los servicios de coche y secretaría se mantuvieron hasta 2011, según fuentes cercanas a la entidad.

Bankinter precisó en dicho contrato que todas estas buenas condiciones serían “a cambio de prestar un asesoramiento estratégico, así como de no competir con dicha entidad en el plazo de dos años, y también en compensación por los servicios prestados”. Sin embargo, la Audiencia duda de que se haya realizado la labor de asesoramiento. “Los servicios que el expresidente debió prestar luego de su renuncia no parece que se hayan realizado, además de ser excesivamente gravosos en relación con los deberes derivados de la prohibición de competencia para cualquier otro directivo”.

Con estos argumentos, concluye que “no se puede aceptar que ningún pago realizado a los administradores tenga correlación con los ingresos” y deduce que otras sentencias que “los pagos legales o estatutarios que se realicen a los administradores deben ser deducibles”.

Una demanda de casi 50 millones

Hacienda reclamó a Bankinter 49,4 millones entre principal, intereses y sanción por indemnización a Juan Arena y por otros asuntos, incluida la ruptura del contrato con Capital One por préstamos al consumo o indemnización a los afectados por Lehman. Bankinter gana el recurso y evita pagar en la mayoría de tramos, pero pierde en Juan Arena.