Los jugadores deberán definir antes de iniciar una sesión online ciertos parámetros sobre cómo va a ser el juego.: deben fijar el tiempo máximo que están dispuestos a jugar y la cantidad máxima que están decididos a gastar, según el proyecto de real decreto para entornos de juego más seguros que aprobará el Gobierno.

Esa es la propuesta que se refleja en el último borrador del real decreto de la Dirección General de Juego, enmarcado en el ministerio de Alberto Garzón, cuyos dirigentes analizan ahora las treinta denuncias que han terminado de recibir este mes en el proceso de audiencia pública.

Luego irá a la Comisión Europea para hacer sus aportes y volverá al Consejo de Estado, con lo que, según fuentes de la Dirección de Juego, el real decreto podría aprobarse a finales de este año o principios de 2022.

A partir de ese momento, y si se mantiene el artículo 12 del real decreto, las personas que participen en alguno de los juegos ‘online’ incluidos dentro de la licencia de ‘Otros juegos’, es decir, bingo, ruleta, black jack, punto y banco y tragamonedas, deberán hacer una configuración previa de la sesión.

Control de sesión

La sesión terminará cuando se acabe el dinero establecido o cuando se acabe el tiempo de juego.. “¿Qué pasa primero?”, Precisan las fuentes antes mencionadas, quienes recuerdan, sin embargo, que el jugador puede luego iniciar otro.

Qué Se pretende que el jugador no pierda el control de sus propias decisiones por ‘ganas de ganar’; Detente, deja que baje tu adrenalina y piénsalo de nuevo si quieres volver a jugar y tienes que definir los límites de una nueva sesión.

En todo caso, el jugador no puede gastar más allá de los límites establecidos por la ley, es decir, 600 euros al día o 1.500 a la semana.

Esos límites sirven a los encargados de redactar el real decreto para distinguir entre varios tipos de jugadores ‘online’, incluidos los “intensivos”: aquellos que hayan superado el 50% del límite de depósito diario, es decir 300 euros, o el del depósito semanal (750 euros) durante tres días o semanas consecutivas, según sea el caso.

Los jóvenes se volverían “intensivos” si se han gastado el 25% de los límites marcados o, lo que es lo mismo, 150 euros durante dos días seguidos, o 375 euros por dos semanas.

Los expertos consideran que Si se exceden estas cantidades, puede ocurrir un “juego desordenado”., algo que solo un porcentaje muy pequeño de jugadores activos puede hacer en algún momento, alrededor del 15%.

Más del 85% de los jugadores activos (en total hay 1,5 millones en España) no alcanzan esos importes, y por eso de lo que se trata esta norma es de intensificar las medidas para que su juego no acabe provocando un problema de juego.

Un jugador online “intensivo” no podrá pagar sus sesiones con tarjeta de crédito.. Este ya no será un medio de pago válido para este tipo de jugadores, que tendrán que pagar a débito para que no puedan endeudarse o con tarjeta monedero.

Esa es la filosofía de esta medida: que no pueden gastar más dinero del que tienen en ese momento.

Y es que los responsables del Juego han detectado en los últimos años una crecimiento del gasto medio por jugador: están gastando cada vez más y también hay un aumento en las cuentas de los jóvenes, especialmente entre los 18 y los 19 años.

El gasto medio anual por jugador fue de 312 euros en 2016 y 533 euros en 2020, una gama que en cuatro años ha ido aumentando progresivamente.

Por ello, el borrador del real decreto establece más mecanismos de prevención para todos los jugadores y especialmente para los jóvenes, que los operadores no podrán incluir en sus programas de cliente privilegiado o VIP, donde reciben una atención más especial.

Tampoco se les puede ofrecer obsequios o compensaciones y recibirán mensajes, si son “intensivos”, advirtiendo de esta condición.