Durante la tercera jornada de los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, España ha añadido tres medallas nuevas para el medallero: las tres platas de Íñigo Llopis (natación), Sergio Ibáñez (judo) y Marta Fernández (natación). En total, España ha ganado siete medallas en estos partidos.

El nadador guipuzcoano Íñigo Llopis ha conseguido este viernes la medalla de plata en la 100 metros espalda de la clase S8 de los Juegos Paralímpicos de Tokio, quinta medalla oficial de la delegación española y cuarta conseguida en la piscina, todas del mismo color.

El de San Sebastián, de 22 años, ha publicado su récord paralímpico tras una prueba claramente dominada por el estadounidense Robert Griswold, autor de un nuevo récord mundial (1: 02.55), y en la que el vasco supo presionar al final para garantizarse la segunda posición (1: 06.82)

Por su parte, la nadadora burgalesa Marta Fernández ha estado este viernes en la segunda plaza de la 50 clase S5 mariposa de los Juegos Paralímpicos de Tokio, primer metal paralímpico de su carrera y quinta medalla de la natación española.

El deportista castellano-leonés, de 26 años y debutante en algunos Juegos, incluso superó al Récord mundial de clase S4 con un tiempo de 40,22, pero insuficiente para arrebatarle el oro al chino y favorito Dong Lu (39,54).

Primera medalla del judo español

El judoka aragonés Sergio Ibáñez ha conquistado la medalla de plata en la categoría -66 kilos de los Juegos Paralímpicos de España, tras caer en la final ante el uzbeko Uchkun Kuranbaev, número cuatro del mundo.

El zaragozano de 22 años y séptimo del ranking mundial, firmó una gran gira en el Nippon Budokan donde no acusó a los nervios de su primera cita paralímpica y se plantó con mucha confianza en la final de su peso, tras deshacerse de algunos de los mejores judokas del ranking mundial, a los que siempre consiguió llevar a su campo.

La andadura de Ibáñez, que ya ha podido subir al podio en el Campeonato Absoluto, comenzó en octavos de final ante el puertorriqueño Luis Jabdiel Pérez, 14º del ranking. Los españoles tomaron la iniciativa en todo momento, pero el centroamericano logró anotar primero. Sin embargo, Ibáñez supo reconstruirse instantáneamente para inmovilizarlo con la técnica ‘Sode-guruma-jime’ y golpearlo con ‘ippon’.

Luego, para poder entrar en la lucha por las medallas, el zaragozano tuvo un reto más complicado ante el azerbaiyano Namig Abasli, dos en el ranking, pero que logró dominar. Su rival sufrió dos amonestaciones, pero logró llegar al ‘punto dorado’ donde tenía que arriesgar más. Ibáñez lo aprovechó y lo derrotó por ‘waza ari’.

Finalmente, para conseguir una medalla, el zaragozano tendría que derrotar al georgiano Giorgi Gamjashvili, tercero en el ranking. Animado por sus buenas actuaciones, el español resolvió muy rápido su pase a la final. En solo 43 segundos, se deshizo de su oponente y ganó por ‘waza ari’.

Para alcanzar la gloria paralímpica tuvo que vencer al uzbeko Uchkun Kuranbaev, que había dejado fuera el número uno del mundo y era un oponente muy incómodo. Ibáñez no pudo imponer su estrategia y la lucha se fue al ‘punto de oro’ donde estaba su rival con dos amonestaciones.

El judoka español intentó entonces tomar la iniciativa y en clave pareció marcar un ‘waza ari’, celebrado por todo su equipo técnico, pero que, en cambio, acabó siendo para Kuranbaev, que El oro se quedó ante la incredulidad y el enfado del zaragozano, quien se echó a llorar antes de subir al podio minutos después.