Horas después de que los jugadores del Rayo Vallecano dijeron basta y se negaron a entrenar porque aún no habían firmado los contratos, la plantilla y cuerpo técnico fueron convocados este jueves por la tarde para buscar una solución. Sin embargo, todavía no se ha materializado en nada, a pesar de que los jugadores han suspendido la pretemporada para preparar la Liga Iberdrola que comienza el 5 de septiembre. Por su parte, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), el sindicato mayoritario de españoles fútbol, ​​ha asegurado que no quitará la demanda que había anunciado en la mañana hasta que se regularicen sus fichas el 2 de agosto, cuando empezaron a funcionar en la ciudad deportiva, y para que haya más paridad con la selección masculina.

Los jugadores llevaban más de dos semanas entrenando sin registro del primer equipo y, junto al gremio, entablaron acciones legales contra el club este jueves por la mañana para que la entidad pudiera regularizar la situación de los futbolistas. Por su parte, la entidad, antes de llamar a los jugadores a firmar los contratos, afirmó que estaba a la espera de la subvención del CSD para determinar su presupuesto, negociar los contratos y “adecuarlos a la realidad”. El CSD ya había advertido que el juego que su organismo destina a los clubes es para la profesionalización de la Primera División Femenina y la mejora de las infraestructuras, y no para pagar sueldos.

La mayoría de los jugadores del Rayo Vallecano ganan el salario mínimo profesional, según el sindicato. El convenio establece 16.000 euros brutos anuales para quienes tengan un contrato a tiempo completo. En el caso de futbolistas con jornada parcial, el salario será de 12.000 euros. “El año pasado tuvieron un episodio parecido a este”, dice Tania Tabanera, delegada de fútbol femenino de AFE, quien advirtió que no pagar la mensualidad no arruina ningún club de Primera.

Las capitanes Pilar García y Paula Andújar aseguraron por la mañana, durante la rueda de prensa, que no habían recibido ninguna comunicación del club y se habían entrenado sin ningún contrato laboral. “Estamos equivocados. Deberíamos estar preocupados por nuestros amistosos y nuestro primer partido de liga. Empezamos hace unos días y ahora hemos parado ”, explicaron. El primer equipo empezó a trabajar el 2 de agosto con vistas al inicio de la Liga, el fin de semana del 5 de septiembre. El sindicato y los jugadores aseguraron que habían intentado sin éxito contactar con el club. Horas después, tras esta denuncia, fue la entidad la que habló con ellos para firmar los contratos que, según el gremio y los jugadores, habían pactado el 2 de agosto.

La codirectora del departamento jurídico de AFE, María José López, se mostró muy contundente en la mañana sobre la “gravedad” de los hechos y explicó que el club enfrenta una sanción administrativa e incluso penal por “un posible fraude a la seguridad social”. Además, el miembro de AFE recordó lo grave que es si un jugador se lesiona: “Son profesionales, según ha aprobado el Consejo Superior de Deportes (CSD)”.

Por otro lado, el presidente de AFE, David Aganzo, señaló que el primer equipo masculino está a muerte con sus compañeros y se han puesto en contacto tanto con el sindicato como con la plantilla femenina para mostrar su apoyo. Aunque también destacó que son ellos los que tienen que defender a los suyos. “Por supuesto que el macho sostiene a la hembra, pero son lo suficientemente capaces para defender a los suyos”, insistió.

También quedó claro, según Aganzo, las diferencias entre los equipos femeninos y masculinos. Por ejemplo, el problema que tuvieron el año pasado con los contratos y que les llevó a empezar la temporada tarde, las pocas pruebas de covid-19 que se han realizado, y la discriminación en el tema del aparcamiento porque, mientras el equipo masculino puede aparcar dentro de los polideportivos. ciudad, los socios tienen que hacerlo fuera.

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