El magistrado Rafael Lasala ha citado como investigado al exministro de Relaciones Exteriores Arancha González Laya en el procedimiento abierto por el entrada en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, según confirmaron fuentes legales a Vozpópuli. El instructor acepta su acusación luego de escuchar en la corte al exjefe de su gabinete, Camilo Villarino, el cual explicó que dio órdenes sobre el funcionamiento de su arribo porque así lo trasladó el responsable del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La decisión del instructor se produce de acuerdo con la solicitud realizada por las acusaciones del procedimiento, que consideró necesario convocar a Laya para aclarar si hubo alguna irregularidad en la entrada del líder del Polisario a España el 18 de abril. por el abogado Juan Carlos Navarro también solicitó el testimonio del exjefe de gabinete del entonces vicepresidente del Gobierno, Carmen Calvo.

En su declaración ante el juez, Villarino señaló que las órdenes dadas sobre su desembarco en Zaragoza fueron verbales y que Ghali ingresó al país con pasaporte diplomático argelino. También explicó que no era necesario que pasara por la aduana y que el exministro le dijo que el asunto tenía que ser “discreto y reservado” teniendo esta gestión en cuenta que terceros países –en referencia a Marruecos– desconocían esta operación.

Las partes que litigan en el caso abierto en el Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza explicaron que esta confesión confirmaba el conocimiento “del uso de la documentación falsa de Brahim Ghali, la actitud de encubrimiento de los investigados y el acto de transgresión de esta configuración contraria a la ley. Y, por ello, solicitaron la imputación del entonces jefe de la diplomacia española.

Actuar con “discreción”

A esto hay que sumar también los whatsapps incorporados a este trámite que intercambiaron Villarino y el teniente general. Francisco Javier Fernández Sánchez en relación con su desembarco en la base militar de Zaragoza. En las comunicaciones, Villarino le dijo que Ghali (que fue trasladado a un hospital de La Rioja tras enfermarse de coronavirus) viajaba con pasaporte diplomático argelino y que su acompañante tenía “algún tipo de permiso de residencia”. En todo caso, Esto no es un problema. Quien tiene que saber ya sabe“, Él movió.

En su respuesta, el teniente general -quien testificó como testigo en el caso- dijo que “todo” había “sido discreto”. Al respecto, conviene recordar las declaraciones realizadas por escrito por el Jefe General de la Base Aérea, José Luis Ortiz-Cañavate que ratificó que el avión en el que viajaba Ghali no pasó los controles de pasaportes y aduanas por orden directa de Relaciones Exteriores.

Una versión que ponía en tela de juicio la mantenida en todo momento por el Ejecutivo sobre la entrada de Ghali a España con su propio pasaporte. También negaron que utilizara documentación falsa, aunque su entrada al centro de La Rioja se hizo bajo el nombre ficticio de Mohamed Benbatouche. Allí permaneció del 18 de abril al 1 de junio, día en que, tras declarar por videoconferencia en la Audiencia Nacional, salió del hospital rumbo a la base aérea de Pamplona. Partió hacia Argelia y al amanecer del 2 de junio.

Sin orden escrita

Su presencia en España no solo desató una crisis diplomática sin precedentes Más bien promovió la apertura de dos procesos penales; uno en La Rioja y otro en Zaragoza. El magistrado encargado de este último se adhirió al proceso de Logroño y se centró en investigar si hubo irregularidades en la llegada del líder del Polisario ante un posible delito de falsificación documental.

Los testigos interrogados sobre este asunto confirmaron que la base de Zaragoza cumplió con las órdenes de la Defensa. El teniente general Fernández Sánchez respondió que estos las órdenes vinieron directamente del gobierno y, específicamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores. De esta forma, el Magistrado Lasala comenzó a apriete la cerca en torno al equipo de González Laya. Antes de citarlo como investigado, se dirigió a Villarino para confirmar, por escrito, si era cierto que estas instrucciones eran exclusivamente por teléfono.

El ex jefe de personal de Laya confirmó ese extremo pero negó haber actuado mal. En el documento del resumen, Villarino explicó que no existía expediente administrativo en Relaciones Exteriores y que él mismo le dijo al teniente general que no era necesario seguir los trámites aduaneros o migratorios. “El abajo firmante respondió que no era exacto, esta respuesta es perfectamente coherente tanto con la práctica establecida como con la legislación vigente aplicable ”, dijo.

La marcha del proceso motivó al juez a ampliar la investigación y solicitar que se aclare cómo se llevó a cabo el traslado de Ghali a La Rioja en ambulancia medicalizada y también el operativo relativo a su salida. Sobre este último punto, la Policía de Navarra aclaró que el también presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) Salió del país sin que le pidieran documentación. Al respecto, los agentes aclararon que estaba autorizada a salir porque era voluntaria.

El Reglamento de Extranjería incluye, en su artículo 20, que se podrán realizar salidas, con documentación defectuosa o incluso sin ella, si no existiera prohibición o impedimento en opinión de los servicios policiales de control. El oficio recordó que ese mismo día Ghali había sido interrogado por el juez Santiago Pedraz quien, tras escucharlo, decidió dejarlo en libertad provisionalmente sin medidas cautelares.