Francisco González (izquierda), expresidente de BBVA, en una imagen de archivo.
Francisco González (izquierda), expresidente de BBVA, en una imagen de archivo.KIKE TO

Julio Corrochano, exdirector de Seguridad de BBVA, ha presentado ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón una carta en la que afirma que “la decisión de contratar esta empresa”, en referencia a Cenyt, epicentro de la sociedad mercantil El comisionado retirado de la red José Manuel Villarejo, “era el presidente”, en alusión a Francisco González, imputado desde 2019 en este macro-resumen de corrupción policial y empresarial. En la carta de 41 páginas, Corrochano implica también al entonces titular de recursos humanos, Ángel Cano, quien posteriormente fue nombrado consejero delegado de BBVA, y afirma que hasta siete departamentos del banco participaron de forma coordinada en este contrato.

La acusación del exdirector coincide con la realizada por la Fiscalía Anticorrupción en febrero de 2020. Luego, la Fiscalía acusó a González de contratar a Villarejo “de forma opaca” para BBVA “sabiendo que era un policía en activo”. El juez investiga en pieza separada número 9 de la Caso tándem, el macroresumen abierto para investigar las actividades presuntamente ilícitas de Villarejo, el trabajo realizado por el comisionado de BBVA entre 2004 y 2017. Las investigaciones han revelado, hasta el momento, un total de 18 órdenes de la entidad financiera, algunas sin contrato escrito de mediación. , por el que el comisario se embolsó un total de 10,3 millones de euros. En esta pieza están imputadas una veintena de personas, entre ellas el propio Villarejo, el expresidente González, Corrochano y otros exdirectores, además de BBVA como persona jurídica. Entre las víctimas de estos espionajes ilegales se encuentran periodistas, empresarios y políticos.

En la misiva, Corrochano, que ocupó altos cargos en la Policía Nacional durante su etapa como comisario, detalla que BBVA decidió contratar los servicios de una empresa de investigación cuando la constructora Sacyr anunció, en 2004, que quería entrar en el capital de la entidad financiera. El exdirector asegura que Cenyt, la empresa de Villarejo, finalmente fue elegida tras descartar otra agencia de detectives, Kroll, porque estaba siendo utilizada, precisamente, por la empresa que entonces presidía Luis del Rivero.

El exjefe de seguridad, que fue interlocutor entre BBVA y Villarejo durante los 13 años que trabajó para la entidad, sostiene en su escrito que nunca supo que Villarejo seguía activo, y esto a pesar de reconocer que tenía una relación profunda. personal con el comisario retirado, desde que se conocieron en 1974, en San Sebastián, cuando ambos participaron como policías en la lucha contra ETA. “Era inimaginable que la situación en Villarejo fuera la de la policía en activo porque tal situación chocaría con las actividades cotidianas que realizaba. Su actividad diaria, sus desplazamientos, su gestión y dirección de las empresas y la apariencia que exhibía desde sus oficinas de Torre Picasso en Madrid ”, afirma en la misiva en un intento por evitar la acusación de cohecho.

Junto a González, el exjefe de seguridad de BBVA señala a Ángel Cano, entonces responsable de Recursos Humanos y más tarde consejero delegado, como participante en la contratación de Villarejo. “El contrato fue redactado por Cenyt [la empresa del comisario] incorporando los cambios sugeridos por el Departamento Jurídico del banco. Cano, en ese momento, también era el supervisor del código de conducta del banco y era él quien se encargaba de la aprobación del proveedor y que el pago de sus facturas se ajustaba al procedimiento establecido en el protocolo del banco ”, dijo. detalles en la escritura.

Corrochano insiste en que “no fijó los términos del contrato ni específicamente sobre qué personas se necesitaba la información”, en referencia a las personas espiadas. Respecto a la operación de Sacyr, afirma que el entonces presidente González le ordenó no hablar nada con José Ignacio Goirigolzarri, consejero delegado del banco en ese momento, “porque pensaba que quizás él también podría estar detrás de esta OPA”. González también “sospecha que un miembro del Gobierno podría estar detrás de esta OPA”, dice en la misiva. El exdirector de Seguridad afirma que solo se le permitió hablar con Cano y con el entonces director general de Comunicación e Imagen de BBVA, Javier Ayuso, sobre estas obras de Villarejo.

Contrato de seguridad en junio de 2016

El documento desglosa los contratos firmados por el exjefe de seguridad y destaca entre los más relevantes el que se firmó “por iniciativa del Departamento de Seguridad” el 1 de junio de 2016. Carlos Torres, actual presidente, fue nombrado consejero delegado de BBVA en mayo de 2015, para lo cual llevaba 13 meses en el cargo cuando se cerró este acuerdo con Cenyt.

El objeto del contrato era analizar el riesgo de los países en los que se ubica el grupo BBVA y qué podría afectar al movimiento de la alta dirección, como el terrorismo internacional y yihadista, etc.

Corrochano afirma que “se iba a revisar el contrato a principios de 2018 para reducirlo en un 65 o 70%” porque Indra había sido contratada para estos servicios. “Al enterarse de que se había abierto una investigación judicial contra Cenyt, se decidió rescindir anticipadamente el contrato”, dice en la carta. Corrochano afirma que, según el informe forense “encargado por BBVA, se siguió la normativa de compras en la contratación”.

En su escrito, Corrochano cuestiona todos los documentos del resumen, incluidas las conversaciones telefónicas en las que aparece con su voz. Su abogada, María Mormeneo, dice que “no sabe si los archivos de Excel que se adjuntan al trámite responden con certeza al tráfico real de llamadas desde los teléfonos identificados en este caso, o son documentos elaborados sin un verdadero sustento del tráfico real de esas llamadas ”.

Y agrega: “Esta defensa tuvo serias dificultades para entender lo que se registró en los archivos de audio aportados al trámite y podemos afirmar con firmeza que han sido manipulados, y son sólo piezas y fragmentos seleccionados de conversaciones cortadas, pegadas, sacadas”. de contexto, pretendiendo lo que no es y así parece que se dice algo que no se dijo. ¿Qué protocolo de actuación y qué control se ha seguido a lo largo de esta operación de manejo? ”.