Ada Colau Tendrá que dar muchas explicaciones políticas sobre los graves incidentes ocurridos durante el largo puente del Mercè, donde enormes botellas han resultado heridas, actos vandálicos, saqueos en comercios y graves daños. La propia alcaldesa, que durante años ha gobernado la ciudad de espaldas a una Guardia Urbana que necesita refuerzos, ahora reclama más tropas en la calle y la ayuda de los Mossos d’Esquadra.

Por su parte, formaciones como ERC y Junts por Catalunya, que ahora reclaman un pleno municipal para abordar el tema, apoyan a la CUP en sus objetivos de desmantelar el modelo policial catalán. Porque de eso se trata el convenio de investidura de Pere Aragonès. Y no se opusieron cuando el independentismo radical quemó Barcelona tras la sentencia del referéndum del 1-O.

“¿Te suena ‘Ciutat morta’?”

“Basta de repudiar a los agentes de seguridad. Se acabó, esto viene muy lejos. Suena como Ciutat Morta? “, exclamó ayer el líder del PSC en el Parlamento, Salvador Illa, en su discurso condenando los graves hechos acaecidos tanto en Plaza España como en la playa de Bogatell. En estos puntos de Barcelona, ​​miles de personas se concentraron en dos botellas -una práctica que siempre ha estado prohibida, especialmente en una pandemia- sin el refuerzo policial -mossos, drones …- pudiendo evitar daños materiales, saqueos en tiendas y restaurantes, heridos, coches quemados y daños al mobiliario urbano.

El antisistema Rodrigo Lanza, en una intervención en el documental 'Ciutat Morta' / CG

El antisistema Rodrigo Lanza, en una intervención en el documental ‘Ciutat Morta’ / CG

Illa se refería al documental Ciutat Morta, que narra desde un punto de vista estrictamente antisistema los hechos ocurridos la noche del 4 de febrero de 2006, cuando el desalojo policial de un teatro ocupado dejó en coma a un guardia de la ciudad por las graves lesiones sufridas. El agente quedó en silla de ruedas por el impacto de una piedra arrojada por Rodrigo Lanza, según la sentencia judicial.

Lanza se convirtió en un referente para los colectivos antisistema, apoyado por la CUP. Sin embargo, la versión de los hechos que se narraron en este audiovisual y que presentaban a Lanza como víctima salió al aire en 2017, cuando el joven fue acusado de asesinar a Víctor Laínez en un bar conocido como crimen de tirantes. Su segunda condena, que aún cumple, fue de 20 años de prisión por homicidio agravado. Con la sentencia en la mano, tanto la alcaldesa como ERC y Junts impidieron que una iniciativa municipal tuviera éxito para retirar el premio Ciudad de Barcelona otorgado por el Ayuntamiento al documental.

Molesto en la Guàrdia Urbana

Eso sucedió en octubre de 2020, pero el malestar de los sindicatos de la Guardia Urbana por la falta de tropas se remonta a años atrás. La mayoría, CSIF (Centro Sindical Independiente y Funcionarios), ha pedido la dimisión del alcalde debido a la extrema violencia registrada este fin de semana.

El pacto de gobierno de Colau con las Unidades-PSC fue un punto de inflexión, ya que el nombramiento de Albert BatlleEl exdirector general de los Mossos, como concejal de Prevención y Seguridad fue visto con buenos ojos por los agentes. Colau esperaba que Batlle cesara los golpes en materia de seguridad dirigidos contra ella, una activista reacia a convertir Barcelona “en una ciudad policíaca”, pero el sábado, en una comparecencia inédita, pidió refuerzos a los Mossos y los calificó de “intolerables”. actos de vandalismo.

Barcelona arde

Una actitud muy proactiva, la de la alcaldesa que quiso acabar con la unidad antidisturbios de Urbana – no lo consiguió – que contrasta con la que tuvieron tanto ella como JxCat y ERC cuando Barcelona literalmente ardió por la acción del independentismo. radical tras la sentencia del 1-O o por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel. Ni los comunes ni los independentistas fueron tan contundentes en sus críticas.

Coches queman en el centro de Barcelona por los disturbios generados por el violento independentismo / EUROPA PRESS

Coches queman en el centro de Barcelona por los disturbios generados por el violento independentismo / EUROPA PRESS

Un tono muy diferente fue el que usó ayer por Ernesto maragall, líder municipal de ERC. “Barcelona vive un estado de emergencia nocturna que necesita una respuesta urgente”, escribió en Twitter. “El gobierno municipal ha perdido el control de la ciudad. Prometió que no habría impunidad y se ha instalado la impunidad en la ciudad “, criticó el vocero de Junts. Jordi Martí. Ambas formaciones registraron ayer una solicitud para celebrar un pleno extraordinario sobre la gestión de macrobotellas.

En el texto afirman que el dispositivo de prevención planeado por el gobierno municipal para las fiestas de la Mercè ha sido “deficiente” y acusan al alcalde y los tenientes de alcalde Jaume collboni y Albert Batlle para centrar las responsabilidades.

Cambios en el modelo policial a la medida de la CUP

Paralelamente, JxCat, ERC, CUP y los comunes apoyan una comisión de estudio en el Parlamento para cambiar el modelo policial. Es uno de los requisitos de la cupaires apoyar la investidura de Aragonès, aunque detrás de esa condición está la intención de minimizar las acusaciones de los Mossos d’Esquadra contra el antisistema, los Comités de Defensa de la República (CDR) y otros activistas.

En solo cuatro meses, como se informó Crónica globalLos antisistema han conseguido tres victorias en materia policial: el traspaso de servicios jurídicos del Ministerio del Interior al de la Presidencia para filtrar los casos en los que el Gobierno defenderá a los Mossos; la creación de la mencionada comisión de estudios; y la constitución de una nueva división de guardaespaldas, que no depende de los Mossos d’Esquadra, sino de un cuerpo político como es la Dirección General de Policía. Una división que encierra polémica Guardia pretoriana de Quim Torra que, lejos de ser eliminado, quedó subsumido en este nuevo grupo.