Línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla.
Línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla.ADIF / Europa Press

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto multas por un total de 127,7 millones de euros a Alstom, Bombardier, Cafs, Cobra, Nokia, Siemens Rail, Siemens y Thales y 414.000 euros a diez de sus directivos por su participación en un cartel. Esta es una infracción única y continua. En concreto, las empresas crearon un cartel que distribuyó de manera fraudulenta al menos 82 licitaciones del Ministerio de Fomento, la Gerente de Infraestructura Ferroviaria (GIF) y, posteriormente, de Adif, entre 2002 y 2017 para la construcción, ejecución de obras, suministro, instalación. , puesta en servicio y mantenimiento de las instalaciones de seguridad y comunicaciones de la red ferroviaria AVE y la convencional, según la organización.

Este tipo de instalaciones son fundamentales para controlar y gestionar el tráfico, las comunicaciones y la protección ferroviaria en la red AVE (alta velocidad) y líneas convencionales (líneas de media distancia y cercanías) de la red ferroviaria española. Las prácticas de este cartel han sido especialmente nocivas, ya que, en algunos casos, los efectos del fraude se prolongan hasta 2040 durante el período de vigencia de algunas de las licitaciones distribuidas y adjudicadas a las empresas cartelizadas.

Infracción muy grave

Una vez instruido el expediente, la CNMC ha probado la existencia de una infracción muy grave y ha impuesto las siguientes sanciones: 30 millones a Cobra; 24 millones a Nokia; 22 millones a Alstom; 18,9 millones a Siemens Rail; 17 millones a Tales; 10 millones a Siemens; 3.6 a Bombardier y 1.7 a Cafs. En aplicación del programa de clemencia y teniendo en cuenta la información proporcionada por Siemens Rail y Siemens, así como su gerente Gonzalo Martínez Delgado, se establece una reducción del 50% de las multas correspondientes, las cuales se fijan en los siguientes montos: Siemens Rail, 9.450 .555 euros y Siemens, cinco millones. Gonzalo Martínez Delgado deberá pagar 17.000 euros.

En 2019, la CNMC ya había sancionado a 15 empresas con 118 millones de euros por la formación de varios cárteles que distribuían licitaciones públicas para la electrificación de la red AVE y la red convencional española y sus equipos electromecánicos. La información recabada durante la investigación de este expediente, especialmente durante las inspecciones domiciliarias de algunas empresas, alertó a la CNMC de la posible existencia de prácticas anticompetitivas que afectarían a las licitaciones convocadas para instalaciones de seguridad, señalización y comunicaciones (construcción, ejecución de obras, suministro, instalación, puesta en servicio y mantenimiento …) de la red de alta velocidad y convencional.

En consecuencia, la CNMC activó nuevas investigaciones e inspeccionó la sede de Thales (mayo de 2017). Posteriormente, tras la solicitud de clemencia presentada por Siemens (junio de 2017), ordenó inspecciones de viviendas en la sede de Bombardier y Cafs (diciembre de 2017) (ver nota de prensa). La investigación concluye ahora con la resolución del actual sancionador.

El cartel surgió en 2002 por iniciativa de las dos principales empresas del sector en ese mercado, Alcatel (a partir de 2007, Thales) y Dimetronic (a partir de 2013, Siemens Rail), con el objetivo de no competir y dividir las licitaciones entre la constitución de una Unión Temporal de Empresas. Ambas empresas compartieron los montos adjudicados (en los acuerdos iniciales se fijó al 50% -50%, que luego se ajustó al 55% -45%), así como la tecnología de señalización utilizada en los proyectos.

Según la CNMC, de esta forma consiguieron introducir sus sistemas tecnológicos en las licitaciones ganadas al 50%, y también se garantizaron los contratos de mantenimiento (y sus correspondientes renovaciones). A partir de 2003, otras empresas se unieron al cartel: Siemens, en 2003; NSN (hoy Nokia), en 2007, y Cobra, en 2008.

La entrada de nuevas empresas en el mercado y el hecho de que Adif introdujera cambios en 2011 en la evaluación del componente económico de las licitaciones favoreció la presentación de ofertas con precios más competitivos, explica el organismo que preside Cani Fernández. Sin embargo, en lugar de mantener la tensión competitiva iniciada en 2011, en la práctica, empresas anteriormente competidoras acordaron establecer cuotas de distribución en las licitaciones y se unieron al cartel. En el caso de Alstom y Bombardier, a partir de 2014, y en el caso de Cafs, a partir de 2015.

Para dar cumplimiento a los acuerdos adoptados, las empresas del cartel decidieron qué UTE (unión temporal de empresas) –participadas por las empresas del cartel- optaron por ganar cada licitación, presentando otras UTE o, en su caso, las empresas del cartel de forma individual, ofrece acompañamiento. Este tipo de acuerdos y prácticas concertadas revelan el uso de la UTE como instrumento habitual del cartel, sin que exista una necesidad real de utilizar dicha opción o eficiencias que fueron trasladadas al organismo licitante.

Póster muy dañino

Es un cartel muy perjudicial, en opinión de la CNMC, que ha tenido el efecto real de eliminar o al menos restringir significativamente la competencia en 82 licitaciones. Durante sus 15 años de duración, las empresas fueron adjudicatarias de licitaciones por un importe total de 4.142 millones de euros. En algunos casos, la ejecución de los contratos adjudicados se mantiene hasta los años 2035, 2037, 2038 y 2040, por lo que sus efectos van más allá de la duración del propio cartel.

Asimismo, al ser licitaciones convocadas por Adif (y anteriormente por el Ministerio de Fomento y GIF), ha significado una pérdida económica para la Administración Pública, con el consiguiente perjuicio para consumidores y contribuyentes. La CNMC recuerda que no existe recurso administrativo contra esta Resolución, pudiendo interponerse recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional dentro de los dos meses siguientes al de su notificación.