La extensión de los ERTE se retrasa, el entorno de negociación es tenso y varían los plazos en los que se movieron inicialmente todas las partes negociadoras. El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, había adelantado antes de la reunión de la comisión tripartita prevista para este viernes que veía “complicado” que se pudiera llegar a un acuerdo ante el Consejo de Ministros el próximo martes , 28 de septiembre, dos días antes de su fecha de vencimiento. Algo que posteriormente ha sido corroborado por los diferentes partidos que han participado en la reunión de la comisión tripartita que se desarrolló a lo largo de la tarde.

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“La CEOE y Cepyme lamentan que apenas seis días después del final de su vigencia, no se haya llevado a la mesa de negociación una nueva propuesta conjunta del Gobierno. Es incomprensible la ausencia, por segundo día consecutivo, del Ministerio de Inclusión, Previsión Social y Migraciones, que consideramos una falta de respeto a los interlocutores sociales ”, lamentaron los empresarios a través de un comunicado. Como sucedió durante la reunión del jueves, ningún miembro del departamento que preside José Luis Escrivá ha asistido a la reunión del viernes.

“La ausencia del Ministerio de Seguridad Social impide avanzar en temas fundamentales como las exenciones o la formación”, lamentó UGT; mientras que CC OO ha considerado la rudeza como un “bloqueo” que “dificultará llegar a tiempo en la renovación de la ERTE”. Además, ha calificado este comportamiento como “una falta de respeto al propio proceso de diálogo social y a las personas que se reúnen con ERTE”.

Fuentes del diálogo social denuncian que no entienden la letanía del acuerdo de prórroga, sobre todo cuando todas las partes lo consideran necesario y el tiempo es corto. El último Consejo de Ministros del mes tendrá lugar el próximo martes, y todas las reuniones programadas tuvieron como objetivo desbloquear la negociación en el transcurso de esta semana. Algo que no ha sucedido porque, según fuentes sindicales, el Gobierno “no ha cedido ningún texto” sobre el que debatir.

Los últimos movimientos que se han producido en el marco de la negociación contemplan desde la prórroga de la actual ERTE hasta el 31 de octubre de 2021; a las que sucederán posteriormente otras nuevas que vincularán las exenciones a los planes de formación que las empresas presenten en sus aplicaciones; a la creación de incentivos para empresas que reactiven trabajadores de otras empresas. Sin embargo, fuentes familiarizadas con las conversaciones aseguran que no hay nada resuelto en ninguna de estas líneas, y que son solo “meras propuestas”.

En su intervención en el campus de la Universidad de Deusto en San Sebastián en el Encuentro sobre las oportunidades de la economía española poscovid, organizado por este centro universitario en colaboración con BBVA, Garamendi cuestionó la propuesta de que no se produzca la ampliación de los ERTE automáticamente, como propone el Gobierno. “Hemos pasado de prórroga en prórroga, ahora nos dicen que no es prórroga, que las empresas tienen que rehacer las ediciones el día 1, nos lo podrían haber dicho hace un mes”, defendió.

El presidente de la patronal no es el único que observa con algunos reparos las nuevas pautas que se contemplan en el diseño de la nueva ERTE. En el caso del dirigente de CC OO, el deseo de que estos se vinculen a planes de formación, como adelantó el ministro José Luis Escrivá, podría suponer un problema para muchas empresas y sus trabajadores. “A veces, una buena idea puesta sobre la mesa fuera de tiempo se convierte en una mala idea”, comentó. “Habrá procesos de formación necesarios porque las empresas van a cambiar o porque van a haber trabajadores que van a dejar un sector para irse a otro. Eso es una buena idea, pero estamos en una renovación de una palanca como la ERTE, por tres, cuatro o cinco meses por delante ”, añadió.

19.000 puestos de trabajo en riesgo

El cambio de escenario que anticipa la ampliación de la ERTE preocupa a algunas empresas, que temen no cumplir con las nuevas condiciones. Una incertidumbre que se ha trasladado principalmente al sector aeronáutico y que podría afectar a unos 19.000 trabajadores.

Ante la expectativa de que las nuevas condiciones vayan finalmente ligadas al diseño e implementación de planes de formación, empresas como Iberia, Vueling y Air Europa han anunciado que presentarán solicitudes para beneficiarse de otro tipo de ERTE, conocido como ETOP, en que contemplen causas económicas, técnicas, organizativas o productivas para su homologación. La caída sostenida de viajeros durante el último año y medio es el argumento que todos utilizan para poder aprovechar esta modalidad.

Iberia fue la primera aerolínea en anunciar a los sindicatos su intención de presentar un ETOP ERTE como una especie de “plan B” en el caso de que la nueva fórmula se reconfigurara bajo parámetros distintos a los actuales. La empresa, propiedad de International Airlines Group (AIG), tiene actualmente 5.000 trabajadores suspendidos, y según fuentes sindicales, esta nueva medida podría extenderse a 6.000, lo que representaría cerca de la mitad de la plantilla total, que se acerca a los 15.200 empleados. .

Al primer paso de Iberia se sumó posteriormente Globalia -del que forma parte Air Europa- y que podría repercutir en 9.000 trabajadores. Aunque esta medida se extenderá a todas las empresas del grupo, no afectará a los trabajadores de Halcón Viajes y al resto del negocio de viajes, según fuentes de la empresa.

El último en considerar esta fórmula de escape ha sido Vueling, que comunicó a los sindicatos la noche de este jueves su intención de negociar en los próximos días un expediente de regulación de empleo temporal ETOP, que podría afectar a toda su plantilla de 4.000 trabajadores. La empresa asegura que si se mantienen las ERTE por fuerza mayor, la carta no será efectiva y no sería necesario sentarse con los sindicatos a negociar un nuevo expediente.