Avión en el aeropuerto de El Prat, cerca de la laguna de La Ricarda, zona protegida por la Red Natura 2000.
Avión en el aeropuerto de El Prat, cerca de la laguna de La Ricarda, zona protegida por la Red Natura 2000.MASSIMILIANO MINOCRI

La ampliación del aeropuerto de El Prat figuraba en todas las piscinas como uno de los frentes del Gobierno este otoño. Este viernes, recién despedido agosto, ha provocado una primera deflagración. Aena, la gestora del aeropuerto, ha presentado a las administraciones el Documento de Reglamento Aeroportuario (DORA) 2022-2026 y ha incluido su intención de ampliar una de las pistas y afectar parte del terreno de la Red Natura 2000. Es un procedimiento (su función es determinar la política tarifaria de Aena y así prever futuras inversiones), pero relevante: es el primer documento oficial que incluye la posible destrucción de áreas protegidas y tendrá que ser aprobado por el Consejo de Ministros de forma previsible este mes. Pero no define el proyecto, ya que éste tendrá que ser abordado por quienes redacten el plan director, que deberá contar con la aprobación ambiental de la Generalitat, el Ministerio de Transición Ecológica y la Comisión Europea.

“La ampliación del aeródromo, y en concreto de la pista 07R / 25L y su rodaje asociado hacia el Este, manteniendo el umbral de aterrizajes en la ubicación actual, afectaría áreas de la Red Natura 2000”, dice el documento, adelantado por eldiario. es.

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Pese a estas condiciones, el anuncio ha provocado críticas por parte del Ayuntamiento de El Prat, regido por los comunes, que ha cargado contra la Generalitat. En unas horas, fue el presidente de la Generalitat quien saltó a la palestra a través de Twitter. “La DORA que se ha hecho pública hoy no refleja el consenso establecido dentro del Gobierno: asegurar la inversión sin considerar nada cerrado y definir los próximos pasos con un amplio acuerdo de todas las administraciones”, ha denunciado Pere Aragonès, que reivindica “Explicaciones y rectificación” para que este proyecto no afecte a los espacios naturales.

El 2 de agosto, cuando la Generalitat llegó a un acuerdo con el Gobierno para la ampliación del aeropuerto, emitió un comunicado en el que decía: “El nuevo plan director tendrá que determinar las acciones concretas para conseguir este reto, acciones, pero, que serán Hay que limitarse a las dimensiones de la ubicación que reduzcan al mínimo cualquier impacto en los entornos ambientales ”, sin ninguna referencia a la DORA conocida este viernes.

Aragonès ha ignorado que el documento de Aena incluye algunos elementos exigidos por el Departamento de Vicepresidencia, Políticas Digitales y Territorio, que lidera Jordi Puigneró y que ha liderado las conversaciones con el Gobierno. El mejor ejemplo es el siguiente: “Esta propuesta está condicionada a tener la cobertura necesaria que permita su implementación materializada en un nuevo Plan Director, cuyo proceso de tramitación se espera sea largo por su dependencia de diversas Administraciones y sus Órganos competentes, incluido el europeo Comisión “. Las comillas hacen referencia a la necesidad de un aval medioambiental por parte de la Generalitat, la Consejería de Transición Ecológica y la Ejecutiva Comunitaria para que el plan director siga adelante.

DORA prevé que la inversión total para la ampliación hasta 2030 será de 1.704 millones de euros. El documento es una fotografía actual de la red aeroportuaria española, la prevista a futuro y las inversiones – y tasas – necesarias para conseguirlo, mientras que el plan director es una descripción detallada de los proyectos a acometer, en este caso en el aeropuerto de El Prat.

Estudios tecnicos

En cualquier caso, el documento presentado este viernes muestra la necesidad de ampliar la capacidad operativa del aeropuerto ante el crecimiento esperado en el futuro, aboga por ampliar la pista más enganchada al mar para que aviones de mayor tamaño puedan utilizarla y crear una nueva. terminal para vuelos intercontinentales. Además de estas actuaciones en Barcelona, ​​la Generalitat ha acordado con el Gobierno que Adif construya dos estaciones de tren de alta velocidad en los aeropuertos de Girona y Reus para que puedan acoger nuevos vuelos punto a punto (que no alimentan otras rutas ) y descongestionar El Prat. De esta forma, defiende el Gobierno, se aseguraría las conexiones ferroviarias con el centro de Barcelona en media hora a través del AVE.

El pacto entre gobiernos generó una importante polémica y una avalancha de críticas, precisamente porque se había acordado una prórroga sin conocer los detalles de la misma ni su impacto ambiental. Ante los reproches, la Generalitat argumentó que solo se había acordado ampliar el aeropuerto, aprovechar la inversión y conseguir el objetivo de que El Prat sea un hub de vuelos internacionales. Pero aseguró que el proyecto se haría sin impacto ambiental. El vicepresidente del Gobierno, Jordi Puigneró, llegó para asegurar que el aeropuerto resultante de la ampliación sería “el más verde de Europa”.

La posición de la Generalitat es que la ampliación se puede negociar incluyendo estudios técnicos, que añaden la posibilidad de que se pueda ajustar la ampliación de la pista, que Aena quiere ganar 500 metros para atender las demandas de aviones de mayor tamaño. Abren la puerta para estudiar todas las posibilidades, incluidas las de ganar espacio siempre que sea posible e incluso sin afectar los espacios naturales que delimitan la infraestructura aeroportuaria tanto al norte (La Ricarda) como al sur (El Remolar).

La Unión Europea será la guardiana ambiental del proyecto: debe determinar si aprueba los impactos en áreas protegidas y cómo y cuánto deben ser compensados ​​por los promotores del proyecto. La Comisión Europea ya ha advertido a España de que una ampliación no debería “afectar significativamente” al Delta del Llobregat, que está protegido por la red europea Natura 2000. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, admitió recientemente que el proyecto “no saldrá adelante” si no cumple con las garantías ambientales.