El tenista español Carlos Alcaraz batir este viernes en cinco sets (6-3, 4-6, 7-6 (2), 0-6, 7-6 (5)) al griego Stefanos Tsitsipas para acceder a las etapas eliminatorias del US Open, un partido de tercera ronda con connotaciones históricas en Arthur Ashe, por la calidad, la confianza en sí mismo y la épica del joven de 18 años.

En su primer US Open, con 25.000 personas en las gradas de una de las canchas más impresionantes del mundo, Alcaraz dio un recital para bajar el número tres del mundo en el último ‘Grand Slam’ de la temporada. Con el público de su lado, el murciano marcó el primer set y el tercero tras remontar el 2-5.

Tsitsipas demostró estar sazonado y no tiró la toalla, obligando al quinto con una rosquilla. El español pasó factura al esfuerzo e incluso pidió atención médica antes de tener que medir su despliegue en el quinto set. Dejó su fuerza y ​​su tenis para el final, un ‘tie-break’ donde hizo su gran avance en el otro lado del charco, como el jugador más joven en la cuarta ronda de un ‘grande’ desde 1992.

El murciano empezó a bailar en la pista central del Abierto de Estados Unidos y con un premonitorio 4-0. El griego ya sabía lo que le esperaba, de ahí los elogios en la previa hacia su joven rival, y mantuvo la mente fría para sacar su tenis. más agresivo al resto para empatar el partido en el segundo set.

El favorito tomó las riendas con un 2-5 en el tercero que parecía restaurar el orden mundial, pero el español volvió al baile. Con su movilidad Alcaraz buscó el tiro ganador con su derecha, pero también el revés funcionó a la perfección y entre caídas y globos empezó a poner patas arriba a Arthur Ashe.

El murciano salvó tres balones de set para llegar a la muerte súbita y ganar el tercer set. El desgaste pasó factura y Tsitsipas envió el juego rápido al desempate con un 6-0. Allí, el asturiano calculó su reserva y supo sobrevivir con su saque, el griego mucho más tranquilo, hasta los partidos decisivos.

En octavos, el español ya estaba activado, gracias a un revés que marcó la diferencia. Sin ‘romper’ balones, el quinto llegó a muerte súbita, donde las garras volvieron a ser de Alcaraz. El español, repartiendo hojas al delirio de la grada, se coronó en la Gran Manzana, aunque ahora querrá más contra el alemán Peter Gojowczyk.

Además, la larga jornada matutina en Flushing Meadows dejó la eliminación del también español Pablo Andújar a manos del número dos del mundo Daniil Medvedev. El ruso no dio opción (6-4, 6-0, 6-3) a Cuenca y se medirá en octavos de final con el británico Daniel Evans.